Especial por tierras purépechas I
Esta vez les he preparado un especial sobre algunos lugares del estado de Michoacán que recientemente tuve oportunidad de visitar, sólo con el pretexto de que ¡viajar no es huir, sino encontrarse un poquito más!
La verdad es que no hace falta un gran presupuesto para pasar un buen tiempo el fin de semana por aquellas tierras. Les puedo decir que con un aventurero presupuesto menor a $2,000.00 visité Morelia, el lago de Pátzcuaro, la bella isla de Janitzio y el pueblo artesanal de Santa Clara del Cobre, así que ya entrados en materia, ¡ahí les voy con la primera estación!
Morelia: La ciudad de los conventos
La travesía comienza desde la carretera, el recorrido va de cuatro a cinco horas…¡dependiendo del chofer y sus ganas por que todos sobrevivan! Lo padre de los viajes es tener compañía, y mucho más cuando hay que organizar los gastos, así que si vas en coche con tres o cuatro personas más, entre gasolina y casetas de ida y vuelta, la vaquita que deberán juntar será de un promedio de $1,000.00 a $1,200.00.
Al llegar a tierras morelianas, encontrarán diversas opciones de hospedaje, todo dependerá de su presupuesto; les puedo contar que los mejores hoteles se encuentran alrededor del Centro Histórico de la ciudad, como el colonial Hotel Virrey de Mendoza; el moderno Hotel Alameda, o el tradicional Hotel Casino, que se encuentra frente a la Catedral y La Plaza de Armas y donde también se come rico a un precio razonable. Para un presupuesto más modesto como con el que yo contaba está el Hotel San Miguel, que por una habitación para cuatro personas cobra aproximadamente $650.00.
Ya instalados y después de haber comido unas deli-deli quesadillas (que para nada saben como las de aquí) en San José, o unas sabrosas enchiladas y corundas ya sea en el restaurante La Casa del Portal, u otro lugar, es indispensable caminar por la Plaza de Armas; ser espectador del tradicional encendido de la majestuosa Catedral y los fuegos artificiales que cada sábado prometen un gran espectáculo, y apreciar cada una de las construcciones coloniales que en su mayoría en el pasado cumplían funciones de conventos, de los que hoy por hoy los habitantes cuentan leyendas asombrosas.
Tuve también la suerte de presenciar un espectáculo entrañable: el baile con el Torito de petate, que usualmente es parte del folklore de los carnavales en vísperas de Semana Santa, (aunque me tocó presenciarlo en una boda, jeje); se trata de una especie de botarga que los hombres se turnan para portarla encima de la cabeza y deben con sus brazos irla manejando para que parezca que en verdad el toro -cuidadosamente adornado hasta el extremo- se le va a aventar a la persona que tenga enfrente al ritmo de la música popular, simplemente es muy divertido.
Esta tradición michoacana tiene sus raíces en la antigua burla que hacían los indígenas a los españoles debido a que no les permitían la entrada a las corridas de toros, entonces éstos ingeniaron el torito de petate para tener su propia festividad, en la cual hay un caporal, un apache, y una maringuía, que es la mujer que pasa a torearlo.
Una buena opción para salir por la noche es “Las rosas”, un jardín bohemio que fue remodelado hace aproximadamente tres años, lleno de bares y cafés donde puedes encontrar desde el lugar más romántico, buena vibra y relax, hasta la opción para comenzar la fiesta y/o el baile, mientras las estatuas de Vasco de Quiroga y Miguel de Cervantes Saavedra se encuentran frente a frente charlando -me contaron que en ocasiones la gente les deja un par de cigarrillos entre los dedos o botellas de alcohol a su alcance para que pasen un rato ameno estos grandes literatos-.
Al jardín se puede llegar por la calle de Santiago Tapia, frente al ex Convento de Santa Rosa de Lima, ahora Conservatorio de música de Las Rosas, donde cuenta la leyenda que una de las monjas se salía por uno de los arcos para ver a su pretendiente, mientras la Virgen aparecía colocada en ese mismo lugar para que nadie se diera cuenta de que faltaba una de las novicias…¡Qué astuta!…¿O mañosa?….
Otra de las historias curiosas que me encontré al recorrer las calles de adoquín y piedra al estar en la Biblioteca Pública, es que enfrente de ésta se encuentra el Primitivo Nacional Colegio de San Nicolás de Hidalgo, donde se presume fue regente (o rector) Miguel Hidalgo e hizo sus estudios María Morelos y Pavón; lo que sí es verídico es que en la parte de arriba de este edificio hay un museo donde el atractivo principal es el corazón de Melchor Ocampo (y no es en tono metafórico ni me fumé nada, ¡es literal!), el cual obviamente por el paso de los años pues…ya parece pasita…. :S
En esta ciudad donde año con año se lleva a cabo el Festival Internacional de Cine de Morelia, se encuentra la Universidad Michoacana, El Cordonazo de San Francisco de Asís, y a dos cuadras adelante el Museo del Dulce, donde te explican las etapas de elaboración de los dulces típicos de la región, como los ates, morelianas, rollos de guayaba, jaleas, rompope, jamoncillos, chocolate de metate, entre otras muchas variedades que les puedo asegurar ¡de olerlas y verlas nace de inmediato el amor, así que como por hipnosis te dirigirás a la tienda del museo y -que aunque es un poco cara- tu paladar te lo agradecerá!
¡Ah! Se me olvidaba decirles que tanto de la Plaza de Armas como del Museo del Dulce, salen tranvías muy bonitos que ofrecen recorridos por todo el Centro Histórico. Es alentador descubrir que se cumplen 468 años de la fundación de esta ciudad y que a pesar del tiempo, las construcciones se conservan en buen estado gracias al respeto y mantenimiento que se les ha procurado en beneficio de los habitantes y del turismo tanto nacional como extranjero, quienes ahora pueden gozar de más espacios públicos gracias a que retiraron a muchos ambulantes desde hace un par de años, acción que en parte ha reactivado la economía del estado.
La verdad es que no fui presa de la inseguridad ni me tocó ser testigo de la lamentable situación política que se vive en Michoacán, sólo les puedo decir que el tiempo corre y por miedo yo no me quedaría sin conocer parte de mi país, ¿y ustedes? Espero sus comentarios.
Estén pendientes, en el próximo capítulo les hablaré sobre Pátzcuaro.








about 5 months ago
las iagenes estan geniales y la verdad estubo genial me encantaria poder ir a ese lugar tan maraviyoso
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about 1 year ago
Una felicitación por el artículo!!! La travesía escrita complementada con las imágenes, proporcionan un breve repaso pero conciso de Morelia y sus alrededores.
Se nota la ambición literaria por plasmar diversos ámbitos del estado bajo una visión fresca.
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about 1 year ago
esta bien padrisimo lo que escribiste viri jeje todavia ahi estan las mariposas monarca o no, te quiero mucho jeje, asi los que no conocemos michoacan podemos conocer jeje.
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about 1 year ago
Debo decir que con esta nota he descubierto una nueva curiosidad en mí.
Con anterioridad he estado en el estado de Michoacán, específicamente en Morelia, pero para bien o para mal -pues ahora es más seductor aun ir “por un poco más”- no me tocó ir a tantos y tan preciosos los lugares como se mencionan aquí.
Es como una invitación a retomar la mochila y correr hacia allá… a comer jaleas y visitar el torito XD
Debo decir que es una plaza que difícilmente pudiera quedar fuera del itinerario, cuando realmente se quiere conocer México.
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